Aturrullado: Insufrible Lontananza...
Cuando comenzamos a hablar todo parecía un poco extraño, revivir un poco de aquellos ratos en donde estábamos juntos en la escuela, aquellos momentos en donde convivíamos, cuando éramos suficienemente ajenos el uno del otro y parecía difícil comprendernos.
Cuando finalmente dejamos de hablar como desconocidos, después de que me contara que ha hecho y que yo hiciera lo mismo, que fuéramos de nuevo aquellos adolescentes ya no tan extraños, nos lanzamos una mirada de gran dicha... Era muy padre poder revivir momentos con aquella persona a la que siempre pudiste considerar tan cercana, tan tuya; una verdadera amistad.
Caminamos un momento por el parque recordando viejos momentos, en ratos hablábamos, pero en realidad sólo íbamos al lado el uno del otro, como dos almas que se reencuentran... Sin decir mucho, pero con mucho que compartíamos.
Las cosas avanzaban con la naturalidad habitual, sabíamos que todo volvería a dañarse fragilmente cuando volviéramos a separarnos, que todo sería muy diferente cuando volviéramos a ser ajenos, y eso era preocupante en realidad, lo peor que puede pasar es extrañar a alguien con la seguridad de que lo segurás haciendo por un tiempo indeterminado.
Me miró y se sonrió como solía hacerlo antes, sus facciones se arquearon y dejaron ver una expresión radiante. Yo sólo me detuve al momento, me giré y le di un abrazo, un abrazo que duró mucho, que fueron unos segundos, pero sin importar cuanto haya sido, fue un abrazo especial.
Comenzamos a separarnos... "¿Qué?" Preguntó con un poco de diversión en su voz, y expresión... "No nada" contesté rápidamente "¿quieres besarme?" dijo con una delicada sonrisa... "..."
Nos besamos, y al terminar, ya no era la misma persona... ese beso cambió algo de... Ya no era quien creía.
---NOTA---
Pueden creer que quien cambió fue el narrador, o la otra persona, pueden creer que fue un cambio interior o exterior, un hecho, un sueño o ilusión.
Cuando finalmente dejamos de hablar como desconocidos, después de que me contara que ha hecho y que yo hiciera lo mismo, que fuéramos de nuevo aquellos adolescentes ya no tan extraños, nos lanzamos una mirada de gran dicha... Era muy padre poder revivir momentos con aquella persona a la que siempre pudiste considerar tan cercana, tan tuya; una verdadera amistad.
Caminamos un momento por el parque recordando viejos momentos, en ratos hablábamos, pero en realidad sólo íbamos al lado el uno del otro, como dos almas que se reencuentran... Sin decir mucho, pero con mucho que compartíamos.
Las cosas avanzaban con la naturalidad habitual, sabíamos que todo volvería a dañarse fragilmente cuando volviéramos a separarnos, que todo sería muy diferente cuando volviéramos a ser ajenos, y eso era preocupante en realidad, lo peor que puede pasar es extrañar a alguien con la seguridad de que lo segurás haciendo por un tiempo indeterminado.
Me miró y se sonrió como solía hacerlo antes, sus facciones se arquearon y dejaron ver una expresión radiante. Yo sólo me detuve al momento, me giré y le di un abrazo, un abrazo que duró mucho, que fueron unos segundos, pero sin importar cuanto haya sido, fue un abrazo especial.
Comenzamos a separarnos... "¿Qué?" Preguntó con un poco de diversión en su voz, y expresión... "No nada" contesté rápidamente "¿quieres besarme?" dijo con una delicada sonrisa... "..."
Nos besamos, y al terminar, ya no era la misma persona... ese beso cambió algo de... Ya no era quien creía.
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Pueden creer que quien cambió fue el narrador, o la otra persona, pueden creer que fue un cambio interior o exterior, un hecho, un sueño o ilusión.