Frères... Ensembles.
Nos miramos durante un segundo que pareció una eternidad, había llegado un momento tan temido, y que en ese segundo causaba tanto anhelo, no podía verlo, estaba, en shock, tenía un nudo en la garganta que se confundía entre rabia y dolor, uno que me haría llorar, y no sabía que había que decir... Él me miró como siempre con una mirada entre fulminante y pidiendo auxilio, tan como yo lo recordaba desde que tengo memoria, y no sabía como demonios librarme de esa penetrante mirada que obligaba a mirar de vuelta, sólo estábamos ahí, mirándonos. Pasaron los segundo que parecieron una eternidad hasta que al fin comenzamos a hablar delicadamente, entre lamentos y culpas, entre represiones y dolor amenazaron a salir las palabras que determinaban un camino futuro al cual nos aproximaríamos, entre el dolor de saber que sería imposible continuar y el anhelo de hacerlo nos encontrábamos ambos debatiéndonos por poder al fin olvidar los antiguos roces,...