Frères... Ensembles.
Nos miramos durante un segundo que pareció una eternidad, había llegado un momento tan temido, y que en ese segundo causaba tanto anhelo, no podía verlo, estaba, en shock, tenía un nudo en la garganta que se confundía entre rabia y dolor, uno que me haría llorar, y no sabía que había que decir...
Él me miró como siempre con una mirada entre fulminante y pidiendo auxilio, tan como yo lo recordaba desde que tengo memoria, y no sabía como demonios librarme de esa penetrante mirada que obligaba a mirar de vuelta, sólo estábamos ahí, mirándonos.
Pasaron los segundo que parecieron una eternidad hasta que al fin comenzamos a hablar delicadamente, entre lamentos y culpas, entre represiones y dolor amenazaron a salir las palabras que determinaban un camino futuro al cual nos aproximaríamos, entre el dolor de saber que sería imposible continuar y el anhelo de hacerlo nos encontrábamos ambos debatiéndonos por poder al fin olvidar los antiguos roces, por dejar las cicatrices del daño y vivir una vida... Juntos... Hermanos.
"De qué sirve tener un adversario?" Se cuestionaron a la mitad de la conversación a medida que los dos se iban acercando más y mas hacia lo más interno que llevaban, y simplemente en ese momento se dieron un abrazo, uno de esos que necesitaron en otros momentos, uno que servía para aliviar el dolor, uno que evanescería lo malo a medida que rompía en lágrimas, a medida que ambos se entregaban al hermano para hacerle saber lo importante que era.
Se tendieron la mano y dijeron que irían en el camino juntos de ahí en adelante, sin que supieran que ese día habría un accidente en la carretera que estaban por tomar...
"Se ha encontrado una motocicleta con dos personas a las cuales no se ha podido identificar, las placas son..."
Ils ne retournent pas jamais a son maison... Ils sont â le même place, pour l'eternité.