Son Coeur De Glace
El texto rezaba en su interior:
“La vida anda sin detenerse, vivimos en un mundo de desvalorización, en
el que las personas piensan de alguna forma extraña, vivimos en un mundo sin
tiempo, un mundo en el que estamos más preocupados por cumplir el rigor del
mismo que por disfrutar lo que vivimos, en un periodo en el que nadie sabe lo
que quiere, que nadie sabe lo que piensa, y donde vivimos con más información
de la que podemos procesar.
He notado en tu mirada, he notado tu cansancio, he notado lo frío de tu
corazón, he notado como cada vez parece más que se apodera de ti, la vida
acelerada, el estrés de lo cotidiano y de las obligaciones, comienza a consumirte…
… Los tiempos han ido cambiando, en periodos de un tiempo distantes, en
tiempos de paz y de calor, en periodos de tiempo actuales… Y ahora, pareces feliz, te veo por ratos
sonreír, por ratos hablar, por ratos vivir.
Hoy, sólo quiero darte unos consejos: olvida el orgullo, ese que a
veces te ha detenido a hacer algo para ti mismo, algo que anhelabas o algo que
deseabas, date esa oportunidad de ser débil por un instante, de dejar que
alguien te cargue y te lleve entre los problemas, no olvides que la vida es tan
bella como tú la quieras ver, hay varios nombres para lo mismo, todo dependerá
de cómo lo veas… Date la oportunidad de demostrar lo que realmente piensas y
sientes, una palabra de cariño, una forma de sinceridad pura con alguien que
quieres puede ser la diferencia entre un día terrible y un momento maravilloso…
Atesora el hoy y olvídate un poco de lo demás, vive cada momento, cada periodo.
I Hope You’re Happy In
The End… I Hope You’re Happy, My Friend.”
Miro por un segundo el regalo, y durante esa pequeña fracción de
tiempo, fue como ver que cambiaba de color, un rojo intenso… Lo colocó en la
pared, se sonrió un poco…
En sus adentros debía sentirlo,
era apreciado.