Liberación Mental: Bomba de Adrenalina [Narrativa]
…Tomé mis audífonos y me puse a escuchar música, una manera fácil de tranquilizarme y escapar a otro mundo temporalmente, y comenzé a cantar la suave canción, la melodía resonaba en mi cabeza a medida que daba pequeños pasos a través de la explanada.
Miré las hojas de los árboles cayéndose débilmente por el movimiento del árbol, por el viento que soplaba aunque delicadamente, con ráfagas poderosas. Miré hacia el piso, y vi una moneda en el piso, la tomé en mis manos y le di una vuelta, me estaba divirtiendo.
Seguí hacia donde iba, la clase siguiente me esperaba, miré de nuevo en su entorno, el día tenía una calidez extraña que no todos los días se da, o quizá solo sea el buen humor del día.
Camino hasta llegar al edificio…
…
Los sentimiento se desbordan, la calidez del día ha desaparecido en absoluto, una bomba de adrenalina se difunde a través del torrente sanguíneo, y entonces estoy sobre él, lo golpeo con fuerza y siento cada puñetazo a mí mismo.
“Detente” pienso, pero es como si mis músculos estuvieran actuando de manera autónoma, entonces, es como si me viera a mí mismo, estoy siendo el espectador y no el actor, lo estoy golpeando, no hay nada que yo pueda hacer para detenerme; ellas se acercan, y me toman por los hombros, pero en realidad no pueden contra mí en este estado. Los demás miran y nadie hace nada.
Me acerco a mí mismo, o al menos esta parte de mí lo hace, comienzo a tener mayor control de mis acciones, y cuando estoy a punto de tomarlo, me empuja hacia atrás; siento esa sensación de caída que se prolonga durante un par de segundos…
Cierro los ojos y los aprieto un poco, con miedo, esperando el golpe, y… Al abrir los ojos, siento la luz ahogar mis pupilas.