Cielo de Recuerdos

Recostado miraba hacia las nubes, era una escena similar a la que aparece en las películas, aquella en donde la puesta de sol cae débilmente como en cámara lenta, y cuando el mar se estrella contra la arena hace un sonido tan tranquilizador.

Podía sentir como el viento soplaba con fuerza, y como me llenaba a su contacto, era una experiencia completamente diferente, no porque fuera nueva en realidad, sino porque algo había cambiado, las cosas no estaban como lo habían estado antes, éste nuevo sentir era diferente.

Vi como las nubes eran llevadas a merced del viento, y entonces pude ver como iban flotando cada vez un poco más arriba, hasta el punto en que parecía que estaban por disolverse, y cuando lo iban a hacer de repente, volvían a surgir, mi mente estaba jugando conmigo.

Tenía que movereme, bajé las escaleras que daban directo hacia la playa, y estaba ahí mirándola, como si nada de lo que estuviera a mi al rededor pudiera afectarme, veía a ése astro que tanto me recuerda a ésa persona especial, y la sentí cada vez más cerca, lo estaba en realidad, siempre había estado ahí, pero ahora era palpable.

Comencé a recordar, en ésos terribles momento en que los recuerdos de la media noche comienzan a surgir en la mente, de repente, las nubes que tapaban, comenzaron a dejar salir a la luz una estrella, un diminuto punto brillante, y a medida que miraba ésa estrella, recordaba a esa persona, a ese animal que me había abandonado en éste mundo, recordaba lo que me había pasado a su lado, era en verdad una sensación que te llenaba de paz, comenzaba a mirarlo, podía tocarlo, y en mis ojos comenzaban a formarse un cumulo de lágrimas.

Después surgieron otras dos estrellas, y el cielo iba clareando más, a medida que el tiempo pasaba y se desataban los recuerdos, las nubes se disolvían más y más, a medida que le hablaba al astro y este me contestaba débilmente, las estrellas eran más visibles, a medida que más las contemplaba, las lágrimas caían a borbotones por mis ojos.

Miré al astro, tan triste y tan solo, miré a mi lado, y encontré que la persona estaba ahí, y pude ver como comprendía mi dolor y yo el suyo, los ojos de ambos se llenaron de las lágrimas, y así, sin palabras nos abrazamos débilmente, lloramos juntos, era de verdad algo inusual, era algo inesperado, mi corazón se revelaban con fuerza, y los recuerdos, vivían por siempre, las luces ahora no se apagarían jamás, ya no tendría esa concepción de mi cielo de recuerdos, ahora sin importar cuantas nubes de tormentas y problemas lleguen a tapar mis bellos recuerdos, se que volverán a aparecer.

Miré de nuevo a mi lado, sequé las lágrimas de mi acompañante, y pude sentir como si se secaran las mías, ahora, en la distancia o en la cercanía, siempre seríamos uno, seríamos amigos, hermanos... No importa lo que fuéramos, se que él estaría ahí, hoy y siempre.

...

Abrí mis ojos de nuevo, la Luna brillaba con fuerza, las estrellas empezaban a taparse con nubes, el mar resonaba con fuerza, y yo al mirar a mi lado no encontré a nadie, el camino después de eso, puede parecer vacío, sin embargo, cada vez que miro a mí lado, aún en su ausencia, esta ahí.


---o---

Víctor, gracias por ésa conversación, gracias por dejarme conocer un poco más de ti y por escucharme, gracias por ese viaje y sueño cumplido, gracias por demostrarme cuan cerca estamos siempre, por demostrarme que eres mi mejor amigo, y por ser quien eres.

Aunadamene agradezco a aquellas estrellas que hicieron posible que me acercara más a mi amigo, las personas verdaderamente importantes en nuestras vidas, merecen ser recordadas, quizá las lágrimas no eran la mejor manera, y ahora que pienso en ustedes lo hago con una sonrisa en el rostro agradeciendo todo lo que hicieron por mí. Sin más por el momento, les agradezco a aquellas personas que aunque su cuerpo no esta, su alma y esencia permanece un poco ligada a nosotros.

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