Discurso.
Hace tiempo que no estaba por aquí, que no me animaba a luchar contra una hoja blanca vacía para expresar lo que quería decir, y no es que no tuviera cosas que escribir...
En todo este tiempo que he dejado de darle seguimiento a este espacio, pasaron muchas cosas en mi vida, días en los cuales quería escribir bellos relatos, hablar de la felicidad... días en los que simplemente quería expresarles mi tristeza o desesperanza... simplemente, comunicarles lo que sentía... Pero algo me detenía a realizarlo, y quizá era el hecho de que temía volver a enfrentarme a una página en blanco y no saber como expresar de manera adecuada lo que sentía, o el temor a que el hacerlo lo fuera lo suficientemente catártico para mi y que solo me dejara sin saber porque había escrito...
El hecho es que, me había nominado para escribir un discurso a la generación 2012 de la Facultad de Química, con la seguridad de que no sería el elegido para ello, sin embargo, creo que no quiero quedarme con las ganas de escribir algo que me habría gustado decir si fuera yo el que debiese hablar en dicho evento... algo que me gustaría escuchar... Es por ello que dejo un pequeño boceto de lo que habría sido mi discurso... un poco menos formal... pero con mi sentir plasmado en él.
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Estimados directivos, maestros, padres de familia y compañeros.
Hoy tengo el honor de compartir con ustedes unas palabras sobre lo que la facultad de química ha sido para mí y para muchos de nosotros, parece el día de ayer cuando eramos tan sólo unos niños, con sueños y deseos, ante una decisión trascendental y difícil, una que muchos adultos, profesores, amigos, padres y hasta nosotros mismos nos hacíamos: "Qué vas a estudiar?" y recuerdo, con el paso del tiempo, como es que en nuestra mente se iba formando diferentes ideas, algunas muy temerarias como ser astronauta o bombero, otras se formaban por imitación a los padres o familiares, y en algunos momentos, ideas de rebeldía para estudiar carreras que nos sugerían no estudiáramos... El tiempo apremiaba, y finalmente tomamos la decisión... Ser Químico.
Tuvimos no solamente la fortuna de estudiar para llegar a ser químicos, sino que tuvimos la determinación de ser químicos de la Máxima Casa de estudios, la UNAM, llegamos a una Facultad que nos abrió sus puertas, nos dio espléndidos maestros, nos prestó sus aulas, sus laboratorios y nos acercó a amigos, en ellas aprendimos la belleza de una ciencia profundamente amplia, cuyo estudio no dejó de asombrarnos día a día; fue para nosotros motivos de desvelos, de estrés, de no estar tanto tiempo con nuestras familias, de horarios pesados y malas comidas, de peleas de amigos... Pero también fue motivo de satisfacción, de aprendizaje y de superación.
Gracias, a todos los que nos han apoyado para ser las personas que somos hoy en día, a nuestros amigos, la familia que nosotros elegimos para que nos apoyaran en nuestro viaje, aquellos que desinteresadamente han formado y seguirán formando parte de nuestras vidas... A nuestros profesores, cuya vocación nos ha formado a través del tiempo, compartiéndonos sus conocimientos, experiencias e inspiración... a la UNAM y la Facultad de Química, nuestra "alma máter" y finalmente, a nuestros padres, aquellos cuyos desvelos, preocupación, apoyo y sobretodo amor nos han llevado de la mano hasta este día.
Hoy estamos mas cerca de ver nuestro objetivo alcanzado, en donde vemos con nostalgia el camino recorrido y nos acercamos a nuestra meta: nuestro titulo universitario, siendo así el momento en donde nos asaltan nuevas dudas... "Que voy a hacer ahora?" Un momento importante en donde comenzarán nuevos planes, ideas de trabajo, de posgrados, de viajes, un nuevo plan de vida.
La idea puede parecer abrumadora, el enfrentamiento a un mundo laboral, a las responsabilidades de un adulto... Reúnan el valor para afrontarla y sepan que esta Universidad los ha preparado con una educación de excelencia, siéntanse preparados pues los han formado para superar cualquier reto académico que se les pueda presentar, confronten con determinación los retos que están por venir, confíen en lo aprendido y sigan aprendiendo, sepan que caer no les impide levantarse... Y finalmente... No olviden luchar por sus sueños
Por mi raza hablará el espíritu.