La Promesa
Con un vuelco en el corazón caminaba por la calle, cruzando miradas de extraños que no podían haber entendido la manera en la que me sentía, sentía que ellos veían a una persona normal, una que transita por la vida tratando de conseguir algo, de estar tranquilo... Sin embargo no era eso lo que pasaba...
Trataba de ir convenciéndome a mi mismo de una idea... Una idea que hasta el momento no sabía sí podía o no ser cierta, con el miedo que tenía, llegué a mi destino, tratando de contener mi corazón que latía rápidamente tratando de mandar el suficiente oxígeno para lo que pasaba, podía sentir como se acumulaba la adrenalina y dejaba de coordinar mis movimientos, estaba ya en un estado perdido, flotante, ya no era el que solía ser.
Finalmente decidí entrar, abrí la puerta fría que tenía unas letras grabadas, no hacía falta leerlas, sabía donde estaba, sabía a quien buscaba, me encamine por un angosto pasillo, hasta donde había una tenue luz con apariencia de paz, llegué y comencé a articular algunas palabras, quizá sin sentido, no lo sé, pero de inmediato, mi interlocutora me hizo una seña, mi camino debía continuar.
Pasé por una sala fría en donde estaba esperándome aquél sujeto, al verme, me pidió que pasara, tenía una mirada fija y movimientos veloces, se acercó un poco a mí, me pidió mi mano y se la dí, decidi no ver mientras el hacía sus movimientos rápidos, como si en ella quisiera leer todo lo que había, al final la soltó, me dio unas indicaciones, tenía que esperar...
Mientras el tiempo pasó, me sentía perdido, con miedo, no sabía que esperar... Las horas se prolongaban incesantemente, como una cortada pequeña, una de esas donde el dolor es continuo, seguía esperando, seguía esperando...
Comenzaba a hacerme mal a mis nervios, cuanto habrá que esperar, me preguntaba si es que la gente que me veía podría percatarse de como me sentía por dentro, destrozado, pero supongo que no era así, seguía esperando... Finalmente... llegó el momento.
Me entregaron una pequeña hoja, si venía envuelto o no en un sobre, eso no lo recuerdo, estaba ansioso por abrirlo y ver el resultado de lo que había venido a buscar... Qué era lo que diría...
Dicen que sólo hay una cosa que tenemos segura en esta vida.
Al abrirlo estaba ésta promesa marcada...
Al leer cada línea, solo podía interpretar una cosa...
Pronto.
Trataba de ir convenciéndome a mi mismo de una idea... Una idea que hasta el momento no sabía sí podía o no ser cierta, con el miedo que tenía, llegué a mi destino, tratando de contener mi corazón que latía rápidamente tratando de mandar el suficiente oxígeno para lo que pasaba, podía sentir como se acumulaba la adrenalina y dejaba de coordinar mis movimientos, estaba ya en un estado perdido, flotante, ya no era el que solía ser.
Finalmente decidí entrar, abrí la puerta fría que tenía unas letras grabadas, no hacía falta leerlas, sabía donde estaba, sabía a quien buscaba, me encamine por un angosto pasillo, hasta donde había una tenue luz con apariencia de paz, llegué y comencé a articular algunas palabras, quizá sin sentido, no lo sé, pero de inmediato, mi interlocutora me hizo una seña, mi camino debía continuar.
Pasé por una sala fría en donde estaba esperándome aquél sujeto, al verme, me pidió que pasara, tenía una mirada fija y movimientos veloces, se acercó un poco a mí, me pidió mi mano y se la dí, decidi no ver mientras el hacía sus movimientos rápidos, como si en ella quisiera leer todo lo que había, al final la soltó, me dio unas indicaciones, tenía que esperar...
Mientras el tiempo pasó, me sentía perdido, con miedo, no sabía que esperar... Las horas se prolongaban incesantemente, como una cortada pequeña, una de esas donde el dolor es continuo, seguía esperando, seguía esperando...
Comenzaba a hacerme mal a mis nervios, cuanto habrá que esperar, me preguntaba si es que la gente que me veía podría percatarse de como me sentía por dentro, destrozado, pero supongo que no era así, seguía esperando... Finalmente... llegó el momento.
Me entregaron una pequeña hoja, si venía envuelto o no en un sobre, eso no lo recuerdo, estaba ansioso por abrirlo y ver el resultado de lo que había venido a buscar... Qué era lo que diría...
Dicen que sólo hay una cosa que tenemos segura en esta vida.
Al abrirlo estaba ésta promesa marcada...
Al leer cada línea, solo podía interpretar una cosa...
Pronto.