Brújula.

Después de caer, todo se sintió extraño, no podía mantenerme en pie como siempre, me sentía agotado, estaba sucio, estaba simplemente desecho, aun mi espíritu estaba destrozado, estaba ahí, en medio de las ruinas, pero no era como si acabaran de aparecer espontáneamente, parecía que llevaban guardadas mucho tiempo y habían elegido un tiempo especial para materializarse en mi entorno....

Busqué a tientas entre ellas, qué es lo que podía encontrar... y no encontré algo que me ayude... Seguí buscando desesperadamente, sin saber que es lo que me encontraría entre aquellas ruinas, y entonces encontré algo que en ese momento creí era mi salvación, mi teléfono móvil, sin mirar realmente marque un numero, el de emergencias con la esperanza de escuchar una voz al otro lado para mi auxilio... Solo escuché unos tonos entrecortados, y al mirar de nuevo me di cuenta, no había señal alguna.

Seguí buscando, había algunas cosas útiles según sabía, como una cuerda y un espejo, además había un poco de agua, cosas que siempre eran útiles para gente que estaba en situaciones desesperadas para muchas personas, y entonces la vi ahí, esperando por mi, era lo que en realidad buscaba, la tomé con mi mano y me di cuenta, funcionaba.

Comencé a girar en mi eje, como un loco y desesperado y entonces me di cuenta, los giros que daban eran al mismo par que el mío, la polaridad magnética de la tierra seguía mi guía, y mi artefacto sería aquella que me ayudaría a traducirla, así lo hice la puse en mi mano y vi como tanteaba y se detenía: Norte.

Comencé a caminar tomando todo lo que había encontrado que me podía ser útil, y comencé hábilmente, andando por caminos raros, por caminos largos, por senderos inmensos en los cuales la saluida parecía lejana, en el que el camino parecía amplio, pero al final me sentía bien, estaba siguiendo a mi esperanza, era aquello que me mantenía aún...

Pasé obstaculos, pasé por muchos lugares, seguía a mi brújula: Norte, entonces... Lo vi...

Cuando pensé que estaba cerca, me di cuenta que no...

Un acantilado gigante, del otro lado, no había algo distinguible, no había algo que me diera seguridad para intentar sobrepasar aquél gran reto...

Entonces me detuve, miré a mi artefacto: Norte.

Y entonces me di cuenta de la realidad...

"Cuando estas perdido... No tiene en realidad sentido saber hacia donde esta el Norte"

Entradas populares de este blog

Palabras Vacías.

Los Finales son Comienzos Amargos.

Una Vida Sin Sentido: El Miedo Al Vacío Existencial