Candles.

Miro un momento a su entorno, "será otro día muy solitario", se dijo a si mismo a medida que los minutos seguían recorriendose, como si fueran empujandose el uno al otro, con dificultad y rapidez, con el sonido del reloj que estaba en su pared, el cual marcaba su tormento, el tiempo.

     Miró de nuevo el reloj, lo miró tantas veces a medida que esperaba, sentado en su sofá, como si alguien estuviera a punto de llegar, pero lo unico que llegaba era una delicada brisa, y un sentimiento de abandono y nada más.

     La luz comenzó a volverse más y más tenue a medida que pasaba el día y la noche se acercaba a los minutos de media noche, y la realidad es que el seguía ahí en esa oscuridad que siempre permanecía en su entorno, en donde no estaba nadie más que lo consolara, donde la ausencia... era lo más que siempre le ofrecían...

     "Parece un día solitario", pensó de nuevo, enajenado en los pensamientos de haber sido abandonado de nuevo, no hacía falta niguna explicación de lo que había pasado, ya se había mostrado demasiado comprensible en una gran cantidad de ocasiones, y no le gustaba verse así, esperando durante tiempo eterno... quería en realidad hacer algo...

     "Un día espero que recibas lo poco que me diste..." dijo para los aires... "si hay alguna justicia en este mundo, espero que también se cumpla contigo".

     Perdido de vista, comenzó a caminar, no se quedaría ahí salió hacia el frío de la atmosfera que rodeaba aquella fría noche de invierno... y continuó en un camino... ya no quería volver atrás, era seguro que no quería volver a estar allí, había el momento de cumplir su deseo. "Olvidarme de tí"

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