The Sea And The Sunrise.

Caminaba con las lágrimas resbalando por mis mejillas, tratando de hallarle una explicación a lo que había sucedido, a medida que lo hacía miraba por el muelle aquella ciudad iluminada, a medida que los faroles iluminaban mi camino, pero la noche era tan grande, que a pesar de ellos, mi camino era incierto y peligroso.

     Miraba sin mirar, estaba atareado de las palabras que había mencionado, y del dolor que había causado, estaba perdido entre la nada y el todo, entre sus palabra y alientos... entre sus palabras y sus reproches, estaba rendiéndome, estaba al borde del agua.

     Los faroles comenzaron a apagarse, no había mayor razón para estar encendidos a ésa hora, sólo el farol que anunciaba a los barcos que estaban cerca de tierra seguía encendido, girando y alumbrando, mientras yo estaba ahí, esperando a que algo llegara, como si algo fuera a llegar.

...

     Estaba sentando, sintiendo el agua en mis pies de los cuales me había desprendido del calzado, creo que era lo único que quería, desprenderme de todo, y por fin poder arrojarme a una inmensidad, pero no podía, era tan difícil deshacer todo un periodo y una vida.... me levanté y me decidí, esto era lo que quería, me comencé a quitar el saco, y justo cuando termin´pe el cielo comenzó a clarear...

     Comencé a ver un amanecer tan hermoso, comencé a sentir que el calor comenzaba a inundar el ambiente a medida que una fresca brisa de una ola me alcanzó, miré atónico y de pie aquella escena, y al final no pude hacer más que lanzar una sonrisa, al sol que había llegado, y hacia mis interiores, siempre en los malos ratos, habrá de llegar la luz... eso era cierto... y se había olvidado de ello.

     Se volvió a colocar el calzado y comenzó a caminar de regreso, miró hacia atrás y descubrió su chaqueta tirada, la tomó y la miró... solo, le lanzó una sonrisa, una ligera burla, y la lanzó al mar, caminó de regreso, a medida que el sonido de las olas lo aliviaba.

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