Reflejo Amorfo
Miro por un segundo en la delicada fuente, una fuente apagada y tranquila, creo que simplemente se puede notar el agua turbia que se mueve proyectando sus ondas desde donde ha caído la gota de agua... La fuente a pesar del agua, sigue como siempre, serena y majestuosa, y de no ser porque miro al agua, no notaría la turbiedad interior.
Pasa el tiempo y por fin se calma el movimiento del agua, por fin la calma regresa y el agua me hechiza, el mismo hechizo que cuando era pequeño... Me llama a mirar el agua...
Me dedico a verla, puedo notar mis facciones, y entonces... Algo cae al agua, si lo tire o no a propósito no es posible de decir, pero vuelvo a mirar como el agua comienza a moverse como lo hizo con la gota de agua... Miro mi rostro moverse, el reflejo es irregular y deja de ser como yo.
Meto delicadamente mi mano al agua, tomo el objeto y lo saco, y al momento que lo hago vuelvo a mirar el agua y un delicado miedo me vuelve a atrapar, me he vuelto a perder en esas ondas a medida que un miedo enorme el se apodera de mi...
Miro otro momento, y cada segundo una nueva onda se produce o un delicado movimiento hace que el agua se turbia de nuevo o con mayor intensidad.
Así soy yo y así es mi alma... Así somos las personas... Cambiamos hasta que nuestro cuerpo muere, y así, sin nadie que mire en la fuente, esa forma... Esa cosa o reflejo amorfo... Desaparece... Y nos unimos de cierta forma... Con esa agua, ese mar de almas.