Suplicante: Liberación
Había tanto que decir, y cuando mi boca quería comenzar a moverse me sentí completamente fuera de poder hacerlo, no podía hablar, estaba como estático, sin saber que decir, y en mi interior las palabras ardientes luchaban febrilmente para salir y explotar en las alturas, luchaban para que dejaran de consumirme desde mis adentros, querían ser libres, querían un poco de esa tan ansiada libertad que tienen las mascotas en un parque o un niño pequeño, y yo no podía darles ese lujo.
A veces es tan triste esta sociedad, la vida de apariencias es tan ciegamente falsa, es tan inocente, uno vive mucho tiempo cuidando su reputación, tratando de mantenerse dentro de los altos niveles de la sociedad, cada vez veo que no soy más que un cumulo de apariencias, no soy alguien, sino que soy lo que quise ser, no soy quien debería en realidad.
Por eso J. P. Sartre decía que el hombre carece de ser, y que su libertad es la manera en la que lucha por obtener uno, ha sido mi decisión consumir aquellas cosas en mi interior, y aunque quemen fuertemente no pueden conocer la luz, porque aun cuando parece que no me importa lo que digan los demás, cuando yo mismo me haya convencido de que no me afecta lo que piense de mí el resto de las personas, tengo un miedo enorme a ser pisoteado por ella, humillado, rechazado.
Somos seres sociales por naturaleza, eso es un hecho, y hay días terribles en que uno quiere liberarse de esas fuertes ataduras para dejar de ser ese ser social que todo el mundo espera que seas, una persona manipulable, al estilo que los demás quieren, solo son unos hipócritas queriendo quitarte tu libertad! Y todo para que la sociedad funcione como "debería hacerlo", hay días en que uno quiere sacar todo lo que lleva por dentro, hacer las confesiones terribles sobre su ser, sus gustos y preferencias, sobre sus acciones, sobre sus mentiras, sobre lo que siente...
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Al mirar lo antes escrito de nuevo he sentido el miedo que da que la sociedad conozca nuestro interior, de nuevo siento la completa incertidumbre de no saber que pensarían de mí si descubrireran la máscara llevo, que todos llevamos, me agobia el creer que detrás de las personas que creo conocer bien se esconde alguien más, que ellos no son lo que yo creo y que ellos no me quieren demostrar quienes son en realidad, así como yo me he negado a hacerlo con ellos...
En realidad no creo que sea importante conocerlos en su totalidad, uno ni siquiera puede conocerse a sí mismo, veo con temor que no me conozco, y aún así.. como he de conocerme reprimido de mis deseos por la sociedad, y de no ser así... No sería entonces un libertino?
En realidad ya no importa, a veces el deseo de liberar lo que uno lleva dentro es necesario, otras veces da miedo, pero en realidad, pocas veces nos atrevemos a decir lo verdaderamente profundo...
Junio 2010.