Sólo Para Locos! (Continuación)
Aquí está el final de cada uno de los textos así como el título de cada uno:
1. Decepción Personal:
"...Cuando la sangre bajaba por mi aorta lo percibí, la persona que me sonreía era mi interior, las ganas intensas, el arrepentimiento en realidad, lo que nos mata más profundamente es lo que causamos nosotros mismos, me di cuenta de mi error, enmendarlo era imposible, mi sangre estaba derramada, una parte de mí, la física, estaba desgarrada, destrozada, no valía más la pena intentarlo, porque la verdad es que mi ser de una manera había muerto, ya no sería el mismo, tendría que refugiarme en algo o en alguien, mi alma se había fragmentado, me maté defraudandome a mí mismo..."
2. Subordinación Social:
"Cuando desperté de en la quietud de mi cuarto, todo seguía igual, no había duda de que el Leon no existía; no al menos en la esencia más estricta, porque al ver por la ventana, al ver el resto de la calle, la sociedad estaba deprimida, estaba callada, estaba con la luz apagada, quizá fuera que estaba dormida, quizá así se sentía mejor, no ver, no hablar, estar en un mundo de sueños, porque la esperanza se pierde cuando la gente de poder nos fuerza a callar, y nosotros cedemos, y los que creen que tienen una voz fuerte, se burlan de nosotros, es su propio temor de ser igual o menos importantes, más callados que el resto...
Ver por la ventana es triste, porque aun cuando no hay cintas en sus bocas, ni en sus ojos ni en sus manos, estan callados, ciegos y atados con más fuerza que si los tuviéran."
3. Busqueda del Ser:
"Cuando me alejé entendía la incertidumbre que había en la puerta, pero era tan dificil, uno siempre quiere saber quién es uno, nadie quiere descubrir lo que hay detrás de las apariencias, y a veces, al ver la puerta desaparece, o es que no existe el ser o es que no quiero verlo, con sinceridad puede que ninguna de ambas, puede que ambas sean ciertas, pero cuando los veo alejarse no solo a mi mismo sino a los que intentan acercarse, comprendo que les da miedo saber quien es la gente en verdad, tienen miedo de la verdad que se esconde tras las puertas, y entonces me pregunto... ¿Nos atrae los desconocido en verdad? ¿Le tememos a quienes somos? o será que... ¿Le tememos a nuestra verdad más grande?"
1. Decepción Personal:
"...Cuando la sangre bajaba por mi aorta lo percibí, la persona que me sonreía era mi interior, las ganas intensas, el arrepentimiento en realidad, lo que nos mata más profundamente es lo que causamos nosotros mismos, me di cuenta de mi error, enmendarlo era imposible, mi sangre estaba derramada, una parte de mí, la física, estaba desgarrada, destrozada, no valía más la pena intentarlo, porque la verdad es que mi ser de una manera había muerto, ya no sería el mismo, tendría que refugiarme en algo o en alguien, mi alma se había fragmentado, me maté defraudandome a mí mismo..."
2. Subordinación Social:
"Cuando desperté de en la quietud de mi cuarto, todo seguía igual, no había duda de que el Leon no existía; no al menos en la esencia más estricta, porque al ver por la ventana, al ver el resto de la calle, la sociedad estaba deprimida, estaba callada, estaba con la luz apagada, quizá fuera que estaba dormida, quizá así se sentía mejor, no ver, no hablar, estar en un mundo de sueños, porque la esperanza se pierde cuando la gente de poder nos fuerza a callar, y nosotros cedemos, y los que creen que tienen una voz fuerte, se burlan de nosotros, es su propio temor de ser igual o menos importantes, más callados que el resto...
Ver por la ventana es triste, porque aun cuando no hay cintas en sus bocas, ni en sus ojos ni en sus manos, estan callados, ciegos y atados con más fuerza que si los tuviéran."
3. Busqueda del Ser:
"Cuando me alejé entendía la incertidumbre que había en la puerta, pero era tan dificil, uno siempre quiere saber quién es uno, nadie quiere descubrir lo que hay detrás de las apariencias, y a veces, al ver la puerta desaparece, o es que no existe el ser o es que no quiero verlo, con sinceridad puede que ninguna de ambas, puede que ambas sean ciertas, pero cuando los veo alejarse no solo a mi mismo sino a los que intentan acercarse, comprendo que les da miedo saber quien es la gente en verdad, tienen miedo de la verdad que se esconde tras las puertas, y entonces me pregunto... ¿Nos atrae los desconocido en verdad? ¿Le tememos a quienes somos? o será que... ¿Le tememos a nuestra verdad más grande?"